En este mar donde no habitan las playas
En este santuario donde no se canoniza la desnudez
En esta privacidad donde no se expulsa a los intrusos
En este paraíso poco parecido al Edén
En estos ojos que no distinguen a dos metros la muerte
En estas manos que no sudan más que por inanición
En estos horarios que no sirven ni para despertar un gallo
En este “hoy ser yo mismo” sin saber por qué
y empolvar mi yo ser con cánticos viejos
En este cuarto de primera noche,
donde difícilmente encuentro mi propia imagen:
Así,
indefinible y contrario,
niño de mil vejeces prematuras,
espero en la acostumbrada hora del silencio
decir ciegamente mi nombre
sin confundir una sola letra.
*************************************
"Autoretrato" es publicado con autorización del autor. Podrá ser removido de este sitio a simple solicitud del mismo.

Comentarios
Publicar un comentario